El día de ayer, con motivo de que se inicia un nuevo año, me dispuse a formatear y reinstalar la Power Mac G5 que tengo en la oficina, prácticamente desde que me la “prestaron”, no la había reinstalado y la verdad que ya le hacia falta.
Siempre he pensado que cualquier sistema operativo, después de estar cierto tiempo instalado y conforme el usuario, le va poniendo programas y contenidos, llega un punto en que el sistema se vuelve más lento de lo común. Antes cuando tenía equipos con Windows, prácticamente cada mes o dos meses, me dedicaba a reinstalarlos, ahora con el OS X creo que me puedo dar el lujo de hacerlo cada 6 meses e inclusive al año.
El caso es que realicé el debido respaldo de mis documentos, imágenes, algunas configuraciones, etc, pero lo único que no respaldé fue mi biblioteca de música del iTunes, en primera por que la música no esta en mi Mac y en segunda, por que toda la música la tenía en mi iPod y pensé que esta se sincronizaría una vez que el sistema y el iTunes estuvieran instalados, una vez más estaba equivocado.
¿Qué fue lo que pasó? Que a diferencia de otros dispositivos portátiles, el iTunes siempre sobreescribirá al iPod, y a raíz de tener una nueva instalación de mi sistema y del iTunes, el iPod también se vio forzado a empezar de cero, borrando todas mis listas de reproducción y música ahí almacenados, que eran un poco mas de 2100 canciones, como 12 Gb… (tengo lágrimas en los ojos)
Lo bueno es que toda esa música, como ya lo dije, no estaba en la Mac, lo malo es que tengo que volver a “pasar” la música, generar las listas de reproducción y volver a copiarlas al iPod. Ni hablar, a ver si tengo una chancecita y copio algunas para poder oír en el carro o mientras juego en el Xbox.
[...] Ahi va… después de la reinstalación asi quedamos, solo me falta instalar el Adobe CS 2 y terminar de acomodar mi música en el iTunes (Damn!) [...]
[...] Resulta ser que a raíz de que eliminé, sin querer queriendo, mi primera librería de música en el iTunes, me tuve que dar a la tarea de crear una nueva, sin embargo esta vez me propuse incluir la mayor información posible a los tracks o CD’s completos como me fuera posible, esto es, agregarles además del interprete y del nombre de la canción, también ponerles el disco, el año en que salió a la venta, género, portada y el grado de calificación según mi gusto.La ventaja de poner toda esta información en la música de mi librería, la cual contiene en este momento 2,839 canciones, lo que equivale a 8.1 días de no repetir ninguna canción o a 12.02 Gb de espacio en el iPod. Es que al momento de generar listas de reproducción para el iPod lo puedo hacer una manera "inteligente", simplemente le digo que para mi lista de Top 50 Pop en Ingles, me tome de mi librería, todas aquellas canciones que: [...]