Pocas cosas en la vida realmente nos marcan y creo una de ellas es la muerte de un ser querido, en mi caso un perro, con el cual conviví por mas de 5 años y que realmente llegue a querer como si fuera una persona.
“Puppy” fue un perro por demás cariñoso, inteligente y muy chiqueado por mi esposa y yo. Me hizo pasar ratos muy agradables, sobre todo cuando jugábamos con su hueso, que sin importar donde estuviera escondido el lo encontraba o como se la pasaba temblando y no podíamos dormir cuando estaba lloviendo muy fuerte.
Es impresionante como te llegas a acostumbrar a la compañía de un perro y no por nada dicen que es el mejor amigo del hombre; para mi hasta la fecha, no existe amistad tan pura como la que te puede brindar un perro, que pase lo que pase, solo busca un momento de tu atención y de cariño. Sé que muchos pueden llegar a pensar “Es solo un perro”, pero créanme que son mucho mas que eso.
El pasado Lunes 11 nos tuvimos que despedir de el para siempre, a lo mejor no de la manera que yo hubiera querido, pero se tuvo que tomar la decisión para que no sufriera mas.
Puppy, sabes que fuiste una parte muy importante de nuestras vidas, que quisimos con todo el corazón y que eras único, se que algunas veces te tuve que regañar pero era imposible permanecer enojado contigo, siempre hacías algo para que se me olvidara e inmediatamente ponerme a jugar contigo. En donde quiera que estés, recuerda que nos hiciste muy felices y que aunque en estos momentos estamos tristes por tu ausencia, nunca te vamos a olvidar.

siempre nos acordaremos y gracias por escribir cosas tan bonitas de el te amo